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Cómo fracasar en una inversión

Nadie tiene la fórmula exacta que garantice el éxito absoluto en el mundo financiero.

Tanto las personas como las economías de los países cometen errores que muchas veces podrían haber sido evitados fácilmente. La inexperiencia, la falta de información y las decisiones tomadas a la ligera pueden condenar nuestro patrimonio a la extinción.

Aquí presentamos diez consejos que NO conviene seguir si se quiere conservar y multiplicar el ahorro.
1) Jamás te detengas a medir riesgos
Aunque invertir en activos que son considerados riesgosos, como las acciones, toda inversión emprendida debe medirse con la seriedad que se merece. Las ganancias obtenidas son proporcionales a los riesgos que decidamos correr, pero si nuestro arrojo es más que nuestra precaución, y no se analiza concienzudamente todas las características de una inversión antes de realizarla, es muy probable que obtengamos sólo pérdidas.

2) Nunca te preguntes, ¿qué pasaría si me equivoco?
Invertir es apostar a un futuro desconocido, es poner a trabajar nuestro dinero para obtener una ganancia que en realidad, resulta incierta. Nadie tiene la certeza absoluta de lo que pasará, incluso las predicciones de los expertos son meras aproximaciones al comportamiento de una inversión de alto riesgo. Ser humilde ante la incertidumbre evitará que cometas errores costosos. Si antes de invertir no se calculan las posibilidades de equivocarse, esa inversión está destinada al fracaso. Aquí es cuando debe operar la mesura que nos haga invertir únicamente lo que podríamos asumir como pérdida.

3) Pon todos los huevos en la misma canasta
El error más frecuente en inversionistas novatos es entrar a un proceso de inversión y apostarlo todo a una sola opción. Los portafolios de inversión permiten diversificar los riesgos. Es necesario dividir el dinero entre diferentes tipos de activos, pues con ello el aumento de unos compensará la posible caída de otros, equilibrando el riesgo global en lugar de provocar una caída general. Hay que recordar que el mercado global siempre tiene una tendencia a la alza, sin embargo ésta implica un promedio de ganancias excelentes en algunos activos, frente a pérdidas colosales en otros. Por tanto, es aconsejable invertir una parte en inversiones de alto riesgo, otra en riesgo mediano y una tercera en bajo riesgo. La forma en que distribuimos nuestros activos te asegurará una inversión rentable y segura.

4) No estudies el mercado
También se debe aprender a distinguir la oportunidad. Nadie posee una bola de cristal para saber cuándo ocurrirá un descenso en los mercados, pero al estar atentos a su comportamiento tenemos la oportunidad de actuar con mayor rapidez en caso de un posible riesgo. Esto también se puede dar a la inversa. Cuando estudiamos constantemente el mercado podremos percatarnos del momento en que se origine alguna oportunidad. Lo que no es aconsejable es mantenerse distante del comportamiento de los mercados cuando nos hemos iniciado en el mundo de las inversiones.

5) Sé impaciente
Las ganancias podrían no llegar de inmediato, por lo que es necesario tener persistencia y fortaleza para superar la frustración de una posible pérdida, pero sobre todo, pensar que los plazos largos podrían redituar más. También es importante considerar la realización de pocos movimientos bien pensados, que impacientarnos y realizarlos constantemente, sin dejar que las inversiones actúen y nos den resultados.

6) Imita a los demás
El fenómeno de la mente colectiva arrasa con las ganancias y hasta con los excedentes que colocamos en inversiones, si no contemplamos nuestras posibilidades y características personales como inversionistas. Los peligros de seguir a la multitud podrían hacer que coloquemos nuestro dinero en un fondo que esté por desplomarse o involucrarnos en un negocio al que podríamos no responder. Es necesario que nos ubiquemos en nuestro propio contexto como inversionistas, ya que, de lo contrario, podremos sufrir muchos descalabros.

7) Sé dadivoso al pagar costos e intereses
Suena complicado pero en inversiones debemos ser tacaños, pues la idea es obtener el mayor beneficio por nuestro dinero. Por ejemplo, si eliges un fondo de inversión que implica gastos de administración anuales de un punto y medio porcentual en lugar de otro, que cuesta un punto porcentual, los rendimientos que ese fondo te brinde deberán ser superiores a los demás por medio punto anual, para que valga la pena y no generes más pérdidas que ganancias. Los rendimientos del pasado no son garantía en el futuro, pero es muy probable que los fondos de bajo costo permanezcan siendo bajos.

8) Nunca busques precios bajos
Tanto en la bolsa como en el mercado inmobiliario es necesario desarrollar un olfato financiero que permita reconocer gangas, buscar buenos precios para después conseguir mejores beneficios y tener confianza en el mercado al que le apostamos. Debemos aprender a identificar inversiones de costos bajos, que nos entreguen los mayores beneficios con el menor riesgo.

9) Endéudate
Si planeas ganar mucho con tus inversiones o vivir de tus rentas, adquirir deuda en tarjetas de crédito o préstamos no es buena idea, sobre todo, si estas inversiones ofrecen ganancias inciertas.

10) No prevengas ni pienses en el futuro
Invertir todo lo que se tiene, tomando riesgos excesivos, es el más seguro suicidio financiero. Tener un ahorro que nos permita enfrentar emergencias o desempleo y sobrevivir al menos durante tres meses, es lo más saludable. Por ello, es necesario aprender a generar excedentes para inversión manteniendo la disciplina constante del ahorro, que nos proteja ante contingencias o pérdidas. La planeación financiera implica plantearse metas a largo plazo, tanto para el retiro como para las metas concretas y factibles de ahorro e inversión a mediano y largo plazo.

La recomendación es evaluar estos consejos negativos y evitar cometerlos en todos los casos. Está probado que estos errores son el camino directo al fracaso, y dentro del ambiente financiero, son muy pocas las herramientas que ofrecen el cien por ciento de certidumbre.